Torre Centinela guarda memoria de policías que dieron su vida por Chihuahua

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La Torre Centinela no solo concentra tecnología, inteligencia y capacidades para la coordinación de la seguridad pública de Chihuahua; en su interior también resguarda la memoria, identidad y valores de quienes integran la Policía del Estado, así como el legado de los elementos que perdieron la vida en cumplimiento de su deber.

En el lobby del Centro de Mando Estratégico, recientemente puesto en marcha en Ciudad Juárez, convergen cuatro elementos con una fuerte carga simbólica: una placa conmemorativa, la estrella de la Policía del Estado, el mural “Chihuahua: identidad, territorio y seguridad” y el Memorial “Valor, Lealtad y Sacrificio”.

Más que elementos decorativos, las piezas buscan recordar que detrás de las cámaras, sistemas de inteligencia, centros de operación y herramientas tecnológicas existen mujeres y hombres responsables de tomar decisiones y proteger a la población.

La placa conmemorativa identifica al inmueble como el Centro de Mando Estratégico del Estado de Chihuahua; elaborada en tonos metálicos oscuros y dorados, incorpora el escudo estatal y la denominación “Estado Libre y Soberano de Chihuahua”, además de reconocer la puesta en marcha del complejo durante la administración de la gobernadora María Eugenia Campos Galván y bajo la gestión del secretario de Seguridad Pública del Estado, Gilberto Loya Chávez.

Su presencia representa la transformación de la seguridad pública estatal hacia un modelo basado en la combinación de tecnología, inteligencia, coordinación institucional y talento humano.

Otro de los símbolos centrales del lobby es la estrella de la Policía del Estado, obra del artista Rodrigo González Camacho.

La pieza fue elaborada a partir de restos balísticos generados durante las prácticas de tiro de los elementos que reciben capacitación en el Instituto Estatal de Seguridad Pública; materiales provenientes del entrenamiento policial adquirieron así una nueva función como símbolo de identidad institucional.

Sus siete puntas representan lealtad, compromiso, disciplina, respeto, confianza, inclusión y respeto a los derechos humanos, principios que acompañan el ejercicio de la función policial.

La obra sintetiza una idea fundamental: la preparación y el equipamiento son herramientas indispensables, pero el ejercicio de la seguridad pública depende de personas que deben actuar bajo principios, responsabilidades y valores.

En otro punto del espacio se encuentra el mural “Chihuahua: identidad, territorio y seguridad”, del artista Arturo Damasco.

La obra reúne elementos que representan la diversidad del estado, entre ellos referencias a los pueblos originarios, la Sierra Tarahumara, el territorio chihuahuense y la bandera de México; también incorpora aeronaves, elementos tácticos y componentes relacionados con la planeación, inteligencia y coordinación policial.

La composición vincula las distintas realidades de Chihuahua con las capacidades que requiere una entidad extensa y diversa para atender sus necesidades de seguridad.

De esta manera, el mural representa aquello que la Policía del Estado tiene bajo su responsabilidad: sus comunidades, su territorio, su patrimonio y su identidad.

El memorial de quienes dieron su vida

Sin embargo, el espacio de mayor carga simbólica es el Memorial “Valor, Lealtad y Sacrificio”, creado por el artista chihuahuense Luis Ramos, conocido como Lucatero.

El memorial honra a los elementos que perdieron la vida en cumplimiento de su deber; sus nombres y años de servicio quedaron plasmados en placas fundidas en aluminio, para preservar su memoria dentro del principal centro de coordinación de seguridad del estado.

Cada nombre representa una historia personal y una trayectoria dedicada al servicio público.

Al centro se encuentra la figura del “Centinela”, representación del policía del Estado; de pie, firme y sereno, simboliza el honor y la dignidad de quien porta el uniforme y asume la responsabilidad de proteger a los demás.

Su saludo representa respeto hacia sus compañeros, mientras que la bandera mexicana que cubre sus hombros alude a la defensa de la patria; el memorial incorpora además una de las frases de la arenga Centinela: “para recuperar la paz y la tranquilidad del estado de Chihuahua”.

La tecnología al servicio de las personas

Así, la Torre Centinela reúne en un mismo espacio dos dimensiones de la seguridad pública: la modernización tecnológica y la dimensión humana del servicio policial.

Las cámaras, sistemas de inteligencia, infraestructura de comunicación y centros de operación permiten ampliar las capacidades de las instituciones; pero detrás de cada alerta, decisión y operativo permanecen las mujeres y los hombres que asumieron la responsabilidad de proteger a Chihuahua; y entre ellos están quienes llevaron esa responsabilidad hasta las últimas consecuencias.

Por ello, dentro de un edificio diseñado para mirar hacia el futuro, la Torre Centinela también reserva un lugar para mirar hacia atrás: para recordar de dónde viene la institución, qué valores la sostienen y a quiénes se debe el uniforme que hoy continúa en servicio.