La Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM), reportó 64 suicidios consumados y 44 intentos en Ciudad Juárez durante 2026, atribuidos al aumento de trastornos como ansiedad y depresión, así como a como al aislamiento, el uso de redes sociales, la falta de empleo y otros factores sociales y personales. Las estadísticas mantienen la atención de las autoridades sobre la necesidad de fortalecer las acciones de prevención y atención psicológica.
Los datos muestran que los 64 suicidios registrados entre enero y agosto se distribuyen de la siguiente manera: enero 4 casos, febrero 9, marzo 9, abril 7, mayo 11, junio 9, julio 7 y agosto 8, siendo mayo el mes con el mayor número de víctimas.
En cuanto a los intentos de suicidio, durante los primeros siete meses del año la SSPM atendió 44 casos. Del total, 21 correspondieron a mujeres y 23 a hombres. En cada intervención, elementos de la corporación actuaron como primeros respondientes para evitar que las personas concretaran el acto y brindar apoyo mientras recibían atención especializada.
Esto, en comparación con el año 2025, cuando se registraron 67 intentos de suicidio, de los cuales 32 fueron mujeres y 35 hombres; mientras que durante 2024 se registraron 68 intentos, con 38 hombres y 30 mujeres.
Ante este panorama, distintas dependencias gubernamentales hacen un llamado a la población para solicitar ayuda profesional. En el caso de los jóvenes de entre 12 y 29 años, el Instituto Chihuahuense de la Juventud (Ichijuv) ha fortalecido sus estrategias de prevención y atención psicológica para detectar oportunamente problemas emocionales y ofrecer acompañamiento especializado.
La delegada del Ichijuv en la Zona Norte, Paloma González, explicó que uno de los principales programas es Chidamente, el cual ofrece atención psicológica gratuita a personas de entre 12 y 29 años con un enfoque especializado en salud mental y prevención del suicidio. “Chidamente es un programa de atención psicológica gratuita para jóvenes de entre 12 y 29 años, enfocado en atender problemáticas de salud mental con perspectiva de juventudes y prevenir el suicidio”.
González indicó que después de la pandemia por COVID-19 se observó un incremento considerable en los casos relacionados con depresión y ansiedad, particularmente entre la población joven, situación que ha incrementado la demanda de atención psicológica. “A raíz de la pandemia se registró un aumento importante en los problemas de salud mental, principalmente en casos de depresión y ansiedad entre las y los jóvenes, todo esto derivado del encierro y de la incertidumbre que todos vivimos en ese periodo”.
González indicó que después de la pandemia por COVID-19 se observó un incremento considerable en los casos relacionados con depresión y ansiedad, particularmente entre la población joven, situación que ha incrementado la demanda de atención psicológica. “A raíz de la pandemia se registró un aumento importante en los problemas de salud mental, principalmente en casos de depresión y ansiedad entre las y los jóvenes, todo esto derivado del encierro y de la incertidumbre que todos vivimos en ese periodo”.
La delegada añadió que el uso constante de las redes sociales también influye en el bienestar emocional, ya que muchas personas tienden a compararse con los contenidos que observan diariamente, lo que puede generar sentimientos de inferioridad, frustración, baja autoestima y, en algunos casos, una sensación de soledad que agrava las crisis emocionales.
Durante lo que va del año, el Ichijuv ha brindado atención psicológica a alrededor de 400 personas. Cada caso recibe un seguimiento de entre cuatro y ocho sesiones y, cuando la situación lo requiere, los pacientes son canalizados a MediChihuahua para continuar con un tratamiento especializado.
“Esta problemática no distingue edades, condición social ni nivel económico; muchas veces los jóvenes solamente buscan ser escuchados y el acompañamiento de la familia resulta fundamental”, expresó González, quien agregó que factores como las rupturas amorosas, la falta de empleo, la soledad, el aislamiento y otros conflictos personales también pueden detonar crisis emocionales que requieren atención oportuna.











