Enfrentan corrupción y machismo

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Ciudad de México— Cada investigación criminal en la segunda temporada de ‘Las Azules’ será el reflejo de una sociedad que sigue enfrentando heridas abiertas. También, retrato de la lucha femenina contra un sistema marcado por la corrupción y el machismo.La serie ubicada en el México de los años 70, que llega hoy a Apple TV, encontrará a María (Bárbara Mori) ascendida a teniente en el flamante escuadrón policial femenino y enfrentándose a dilemas morales, luego de que aparezca el cuerpo de una estudiante activista.Junto con Ángeles (Ximena Sariñana), Valentina (Natalia Téllez) y Gabina (Amorita Rasgado) retomarán las heridas que dejó el movimiento estudiantil de 1968, en la Ciudad de México.“Te pone a reflexionar acerca de las cosas que no se atienden en su momento, que se guardan abajo y se quedan en silencio por mucho tiempo de una cosa tan tremenda y tan dolorosa que pasó. El cómo el pasado te alcanza nuevamente en el presente y todo lo que no resolviste antes sigue estando aquí como un aviso”, dijo Mori, en entrevista.“Una de las cosas más complicadas que tienen los personajes es tratar de hacer el bien en un sistema que está totalmente corrupto y que aparte hay muy poca credibilidad a partir de la matanza de los estudiantes. Definitivamente sí es algo que está muy latente en la temporada y que a uno como mexicano te reconecta mucho con esa vivencia”, agregó Sariñana.Con la producción de Fernando Rovzar, Las Azules serán la esperanza del departamento policiaco para frenar al asesino y no todo será una misión sencilla, ya que en el camino enfrentarán obstáculos y batallas dentro y fuera del campo de trabajo.“Necesitan mucha creatividad y capacidad de resolución. También te hace ser más empático con la situación de todos, y tratar de abordar las situaciones desde otro lado para poder avanzar en la investigación y, sobre todo, que ellas siguen estando unidas y organizadas entre ellas para ser más fuertes y lograr más cosas.“Hay una complicidad muy linda entre ellas cuatro, mucha confianza entre las capacidades de cada una para seguir el liderazgo de María y enaltecer las fortalezas de cada una de nosotras”, adelantó la intérprete de “Vidas Paralelas”.La búsqueda de justicia dejará de limitarse a resolver crímenes y se convertirá en un acto de resistencia cotidiana frente a instituciones que constantemente ponen en duda su capacidad, sus decisiones y hasta su derecho a ocupar un espacio históricamente reservado para los hombres.“María porque entra a la policía descubre que ella tiene una voz, que puede usarla, cuestionar a la autoridad y creer en ella misma y sus decisiones. Algo así también me empezó a pasar en el camino. De pronto, el sistema está hecho y diseñado, te lastima y lastima a la autoestima de los que crecemos dentro de este sistema.“Al final, la resiliencia, este poder de recomponerte y soltar eso que se esperaba de ti para descubrir qué eres realmente y de ahí esto sacarlo y engrandecerlo, me parece que es un gran arco. Es el arco que han tenido Bárbara y María hasta el momento, y es parte del crecimiento personal de cada uno de nosotros”, aseguró la protagonista de Teresa.Las integrantes de la corporación desafían prejuicios externos y también sus propios temores, contradicciones y heridas personales.“La habilidad de estas mujeres de ver la humanidad detrás de las víctimas, los casos, la investigación, las personas con las que tienen que entrevistar o los posibles culpables, ver la humanidad y poder empatizar con eso hace que las investigaciones y los casos puedan profundizar desde otro lugar más para encontrar la verdad de lo que está detrás”, reflexionó Mori.