Autoridades de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) informaron que en Chihuahua se realiza una revisión a fondo de los acuíferos ante la detección de sobreconcesiones e irregularidades en el uso del recurso hídrico.
De acuerdo con datos oficiales, en el estado existen 30 mil 484 concesiones de agua, además de constancias de libre alumbramiento, lo que ha generado una alta complejidad en la administración del recurso.
El subdirector general de Administración del Agua, Mauricio Rodríguez Alonso explicó que en varias regiones de Chihuahua el volumen concesionado supera incluso el doble de la disponibilidad real de agua, lo que ha derivado en una sobreexplotación de los acuíferos.
Uno de los casos más representativos es el del acuífero de Laguna de Hormigas, donde se detectaron 548 constancias de zona de libre alumbramiento registradas en el Registro Público de Derechos de Agua.
De ese total, 286 no cuentan con evidencia de actividad agrícola, lo que fue confirmado mediante inspecciones de campo, revisión satelital y cruces de información con distintas bases de datos. Estas irregularidades representan un volumen estimado de 112 millones de metros cúbicos de agua que, según las autoridades, no se están utilizando y podrían estar siendo objeto de especulación.
Ante ello, se informó que ya se iniciaron procedimientos administrativos para la posible extinción de estas constancias, conforme a lo establecido en la ley.
Acompañado de Román Alcántar Alvídrez, director local de Conagua indicó que el problema del sobre concesionamiento se originó principalmente en los años 1995 y 1996, cuando se emitieron decretos que permitieron otorgar títulos de agua sin un análisis técnico riguroso. “Prácticamente se regalaron las concesiones”.
En ese periodo, bastaba con una declaración escrita para obtener un título de concesión, lo que derivó en la entrega masiva de permisos sin verificar la existencia real de aprovechamientos. Esta situación dio origen a lo que hoy se conoce como “agua de papel”, es decir, títulos que no están respaldados por infraestructura o uso real, pero que han sido utilizados para su comercialización.
Los funcionarios indicaron que este esquema generó un mercado negro del agua, donde los titulares vendían volúmenes a otros usuarios, fragmentando concesiones y elevando su valor económico sin sustento físico. Incluso, se han detectado casos donde no existe infraestructura como tuberías o pozos, pese a contar con concesiones de hasta 380 mil metros cúbicos, como es el caso del acuífero de Laguna de Hormigas.
Ante este panorama, Conagua destacó que actualmente se utilizan herramientas tecnológicas como imágenes satelitales para verificar la antigüedad y operación de los aprovechamientos, evitando irregularidades. Dado que además se detectó que hay quienes afirman que su concesión es antigua, pero al revisar datan del periodo entre 2018 y 2020.
Román Alcántar precisó que uno de los requisitos para regularizar concesiones es acreditar actividad agrícola en los últimos dos años, lo que permitirá depurar el padrón de usuarios. La acreditación debe ir acompañada de fotografías y sustentada por facturas de la producción.
Las autoridades advirtieron que este proceso de revisión podría derivar en denuncias y sanciones administrativas, además de la cancelación de permisos irregulares, con el objetivo de recuperar volúmenes de agua y garantizar un uso más equitativo del recurso en el estado.
“Estamos haciendo la investigación en todos los mantos acuíferos y en todos el gran problema de Chihuahua es que gracias a ese mercado negro existe una sobre concesión”, señaló el director local de Conagua.
Destacó que al amparo del poder público, se otorgaban todos esos títulos de concesión y , constancias de zona de libre alumbramiento para generar un mercado negro debido a que existía la figura de la transmisión de derechos, la cual fue totalmente eliminada en la reforma a la Ley de Aguas Nacionales.











