Eran las 4:12 de la madrugada cuando en muchos rincones de Colombia se escuchó un grito.
El gol de Catalina Usme en Melbourne redujo los más de 14.000 kilómetros de distancia y los aficionados se unieron a ambos lados del océano Pacífico para celebrar el tanto que sentenció el martes la victoria 1-0 ante Jamaica y certificó la inédita clasificación de las Superpoderosas a los cuartos de final del Mundial.
Los miles de hinchas con camisetas amarillas que se dieron cita en el Estadio Rectangular de la ciudad situada en la costa sureste de Australia para el partido ante Jamaica se juntaron con los que madrugaron en el territorio colombiano para adelantar la hora del primer sorbo de café y seguir las incidencias de su selección femenina en las antípodas.
“Valió la pena la madrugada, no les fallamos”, dijo Linda Caicedo, la delantera sensación de 18 años que tuvo una férrea marca por parte de las defensoras jamaicanas. “Estamos muy felices, queríamos esto, hoy hacemos historia, pero es un paso a paso”.
CATALINA, LA GOLEADORA
Y si alguien no falló fue Catalina Usme, la capitana de 33 años, que definió el triunfo de Colombia con una excelsa definición: bajó un centro de Ana María Guzmán y definió con un zurdazo dentro del área.
“Me tengo demasiada confianza en el área, ahí soy fría. Fue un lindo centro de Ana María, que me vio libre en el sector contrario”, expresó la figura del encuentro, quien no dudó en dedicar su anotación a los que la han apoyado en su exitosa trayectoria. “Este gol es para Dios, que me hace valiente; y para mi familia, que han llorado y soñado conmigo”.
En una conexión de la televisión local RCN, Usme pudo conversar con sus padres, que siguieron el encuentro desde Jamundí, Valle del Cauca. “Soy la mamá más orgullosa. Siempre la estoy apoyando y enviándole la mejor energía”, dijo su madre, Luz María Pineda, en una vivienda que se ha convertido en una suerte de museo con las fotos y los premios y reconocimientos que ha recibido la hija ilustre de la familia. “Cuando vi que Ana María cruzó el centro, casi que lo grité antes de que Cata rematara. Sabía que iba a ser gol”.
“Vinimos a hacer historia y esto también es para ustedes. Este equipo quiere más y seguimos soñando con la final del Mundial”, respondió Catalina desde Australia. “Este no es el techo, el techo está más allá. Van cuatro (partidos) de siete, y nos quedan tres finales”.











