El Primer Ministro canadiense, Mark Carney, afirmó que Estados Unidos está pidiendo menos y ofreciendo más en las negociaciones comerciales, mientras ambos países vecinos trabajan de nuevo en un posible acuerdo tras el fracaso de una ronda de conversaciones anterior.
«Algunas de nuestras líneas rojas han cambiado claramente en lo que respecta al idioma, la cultura, la soberanía y nuestra capacidad para suscribir acuerdos comerciales. En otras palabras, esos temas ya no están sobre la mesa. Es algo muy positivo», declaró Carney a los periodistas durante un viaje a Antigua y Barbuda, donde asiste a una reunión de líderes de la Mancomunidad de Naciones (Commonwealth).En agosto, Estados Unidos y Canadá estuvieron cerca de alcanzar un acuerdo para reducir los aranceles y otras barreras comerciales; sin embargo, las negociaciones fracasaron, lo que llevó a ambas partes a imponer aranceles del 50 por ciento a una lista de productos provenientes del otro país.En aquel momento, Carney señaló que EU había intentado limitar las protecciones canadienses en torno al idioma y la cultura franceses, así como restringir la capacidad de Canadá para firmar acuerdos comerciales con otros socios.
Funcionarios estadounidenses acusaron a Carney de hacer fracasar las conversaciones por motivos de política interna; el Secretario de Comercio, Howard Lutnick, llegó a decir que no le importaban las normas lingüísticas de Canadá. El inglés y el francés son los dos idiomas oficiales de Canadá.»Quedan otras cuestiones importantes en las que aún debemos avanzar. Por decirlo de alguna manera: piden menos y ofrecen más, pero todavía no hemos llegado a un acuerdo definitivo», añadió CarneyLa disputa entre ambos países estalló hace casi dos años, tras la reelección del Presidente Donald Trump, quien anunció planes para imponer aranceles y sugirió que le gustaría convertir a Canadá en el estado número 51 de Estados Unidos.No obstante, recientemente ambas partes se han mostrado más optimistas respecto a una posible distensión que alivie las fricciones comerciales.Este martes, Trump afirmó que Estados Unidos cerrará un «gran acuerdo» con Canadá. El mandatario ha dejado entrever algunos elementos de un posible pacto, indicando que Estados Unidos obtendría acceso libre de aranceles a fertilizantes y que Canadá construiría y financiaría un oleoducto hacia el sur.Canadá no aplica impuestos ni aranceles a la potasa, un componente clave para la fabricación de fertilizantes que suministra en grandes cantidades a EUEl proyecto de oleoducto al que se refería Trump ya cuenta con respaldo comercial, y la empresa canadiense involucrada, South Bow Corp., tiene previsto tomar una decisión final de inversión el próximo año.Carney no ofreció detalles específicos sobre las negociaciones relacionadas con el sector automotriz, el cual resultó ser un obstáculo fundamental la última vez.A pesar de décadas de una profunda integración de las cadenas de suministro transfronterizas, Trump ha manifestado que no desea que Estados Unidos importe vehículos canadienses.









