Ante la falta de higiene personal y la poca atención médica, los médicos turcos han alertado sobre una posible epidemia, ya que después del terremoto los servicios básicos han quedado muy dañados.
Es una extrema necesidad básica el aseo personal, pero la falta de agua y los pocos producto de higiene impiden se lleve a cabo una correcta limpieza personal, así lo determinaron los especialistas turcos.
“Uno de los problemas más importantes son los aseos portátiles. La situación de las mujeres es especialmente difícil. También es una necesidad esencial para el personal de rescate”.
En la provincia de Hatay, uno de los lugares más afectados por el terremoto, la ayuda es muy escasa, así lo comunicó un miembro de un partido de izquierda, Onder Isleyen. No hay equipamiento ni materiales para operar.
“La desesperación es total. No hay tiendas, ni material de limpieza, ni aseos. Esto es un peligro para la salud pública”.
Según esta persona, la ayuda se ha centrado en las zonas del centro del país, en cambio, en las inmediaciones es muy escasa.
“Las obras se concentran en las calles principales y los lugares céntricos. A medida que uno se desplaza a calles secundarias, ves que los trabajos disminuyen y que las víctimas del terremoto, cuyos familiares se encuentran entre los escombros, suplican por encontrar grúas, equipos especializados y excavadoras”.
A pesar de haber 100 mil personas auxiliando sobre la zona, no se dan abasto, pues el grado destrucción es enorme, y el frío complica el trabajo.
Por si fuera poco, ahora se viven problemas de seguridad. Personas bloquearon carreteras para robar los vehículos en los que llevan ayuda. El terremoto ha afectado a la comunicación tanto por vía telefónica como por internet.











