Los asentamientos irregulares que invadieron la franja de seguridad contigua al muro fronterizo, en el sector de Anapra, se consolidaron durante los últimos ocho años, período que abarca las administraciones municipales. Sin embargo, las colonias ubicadas más allá de esa zona tienen una antigüedad de entre 15 y 20 años.
La reciente intervención para demoler construcciones levantadas dentro del perímetro federal fue solicitada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y la Guardia Nacional, lo que derivó en un operativo coordinado por autoridades municipales.
De acuerdo con Julio de la Cruz, director de Asentamientos Humanos del Municipio, en toda la zona de Anapra existen alrededor de 800 familias asentadas de manera irregular, aunque sólo una parte de ellas se encuentra dentro del área restringida junto al muro.
“Hay contratos de compraventa de personas que se asentaron ahí hace aproximadamente ocho años, pero se fueron recorriendo hacia una zona donde no debieron construir. Esa parte específica tiene ocho años ocupada; el resto del sector está poblado desde hace más de 15 o 20 años”, explicó.
El funcionario señaló que las construcciones retiradas invadían el corredor de seguridad de 20 metros establecido al sur de la estructura.
“Lo que ocurrió es que edificaron donde no debían hacerlo. Esas construcciones tienen alrededor de ocho años. Después de ese perímetro existen viviendas con una antigüedad de entre 15 y 20 años”, precisó.
Según los registros municipales, únicamente cuatro familias acreditaron haber adquirido legalmente los predios afectados, por lo que deberán ser reubicadas. Además de las viviendas, en la zona se identificaron cuatro bardas y dos construcciones utilizadas como bodegas que también invadían la franja fronteriza.
“Tenemos cuatro casos que sí adquirieron de manera legal y que deben ser reubicados. También hay cuatro bardas y dos construcciones sólidas, tipo bodegas, que afectan el área de seguridad”, indicó.
De la Cruz detalló que en el área intervenida habitaban seis familias. Cuatro de ellas fueron trasladadas y recibieron apoyo por parte del Municipio.
“Incluso el día de las demoliciones, como eran viviendas muy precarias, se les brindó hospedaje temporal en un centro comunitario y posteriormente se les asignó un predio para su reubicación”, afirmó.
Las demoliciones se realizaron en un corredor donde algunas construcciones prácticamente colindaban con el muro fronterizo.
El director de Asentamientos Humanos señaló que la recuperación de esta franja forma parte de acuerdos y estrategias binacionales relacionadas con la seguridad fronteriza.
“Fue una indicación derivada de la coordinación con autoridades de Estados Unidos y de seguridad nacional. Forma parte de una estrategia para contener tanto el flujo migratorio irregular como actividades vinculadas al narcotráfico”, señaló.
Despues de la intervención, el secretario de Seguridad Pública municipal, César Omar Muñoz Morales, dio a conocer que debido a la cercanía de varias construcciones con el muro fronterizo, existía la presunción de que algunos inmuebles pudieron ser utilizados para actividades relacionadas con el tráfico de migrantes, aunque al momento de las intervenciones ya no se encontraron personas en su interior.











