La represión contra las mujeres ha vuelto a las calles de Irán. La Policía de la Moral iraní comenzó a detener a mujeres que no usan el velo islámico tras la puesta en marcha de una nueva campaña para reimponer el uso obligatorio de la prenda que muchas iraníes han dejado de usar desde la muerte de la joven Mahsa Amini.
La denominada ‘Operación Luz’ ha supuesto el regreso a las calles del país de la Policía de la Moral, responsable de aplicar el estricto código de vestimenta islámico – como se puede observar en las céntricas plazas de la capital iraní Valiasr, Vanak y Tajrish- y en paralelo los arrestos de mujeres que no se cubren el cabello.
“Me llevaron violentamente a una habitación y me dieron electrochoques (con un taser). Todo el tiempo tenía esposadas las manos”, narró en su cuenta de X la periodista Donya Qalibaf, que fue detenida por no llevar el velo en una estación de metro.
«El plan más oscuro de la historia contra las mujeres ha sido llamado ‘luz’ (Noor, en persa), afirmó la joven.
La también periodista Atefeh Mahmoudi informó de que fue rodeada por una furgoneta, tres motocicletas y un coche para ser arrestada por no llevar el velo.
“Me rodearon como si quisieran atrapar a un delincuente peligroso”, denunció en X la informadora que fue liberada tras después de firmar una carta en la que se comprometió a usar el velo.
Además, el abogado Ali Mojtahedzade, afirmó también en X que en una de las plazas del sur de Teherán, junto a la sede de la Fiscalía, fue testigo de como “un agente de policía golpeó a una mujer y la arrojó a una furgoneta por no llevar el hiyab”.











