El secretario de Estado Marco Rubio sugirió el domingo que Estados Unidos no planeaba gobernar directamente Venezuela, lo que parecía contradecir las declaraciones del presidente Donald Trump del día anterior, mientras altos funcionarios venezolanos proyectaban una línea oficial desafiante un día después de que una incursión estadounidense capturara al presidente Nicolás Maduro.
La Casa Blanca ha dicho que cree que el gobierno de Venezuela, bajo el mando de la líder interina Delcy Rodríguez, se alineará, y no está clara la naturaleza de las conversaciones privadas entre el gobierno de Venezuela y funcionarios estadounidenses. Rubio no descartó la posibilidad de desplegar fuerzas estadounidenses sobre el terreno, pero sugirió en cambio que el gobierno planeaba presionar a la industria petrolera del país para coaccionar a los dirigentes del gobierno venezolano a acceder a las exigencias de Estados Unidos.
En un discurso transmitido el domingo, el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, rechazó cualquier idea de que Estados Unidos pudiera “manejar” su país, y sostuvo que el gobierno que estaba en funciones bajo Maduro sigue al mando. Padrino López declaró que “se ha violado, se ha vulnerado nuestra soberanía”, y dijo que la fuerza armada del país “continuará empleando todas sus capacidades disponibles para la defensa militar, el mantenimiento del orden interno y la preservación de la paz”.
A última hora del domingo, el presidente Trump amenazó a Colombia y a su presidente, Gustavo Petro, al decir a los periodistas en el Air Force One que el país está “dirigido por un hombre enfermo a quien le gusta hacer cocaína y venderla a Estados Unidos”.
Cuando se le preguntó si Estados Unidos llevaría a cabo una operación contra Colombia, dijo: “me suena bien”.
El número de soldados y civiles muertos en la incursión estadounidense del sábado ascendió a 80 el domingo, según un alto funcionario venezolano. Padrino López dijo que las fuerzas estadounidenses habían matado a “gran parte” del personal de seguridad de Maduro en el ataque. No murieron miembros del ejército de Estados Unidos, dijeron funcionarios estadounidenses.
Edmundo González, el exdiplomático exiliado a quien muchos consideran legítimo vencedor de las elecciones presidenciales del año pasado en Venezuela, publicó una declaración en video en la que se refería a sí mismo como presidente de Venezuela y pedía la liberación de los presos políticos.
Maduro se encuentra en una cárcel de Brooklyn con su esposa, y ambos fueron imputados por cargos federales de tráfico de drogas y armas. Está previsto que comparezcan por primera vez ante un tribunal federal el lunes.
Aunque el presidente Trump dijo el sábado que Estados Unidos tiene la intención de “manejar” Venezuela y reclamar los intereses petroleros estadounidenses en el futuro inmediato, funcionarios del Pentágono dijeron que actualmente no hay personal militar estadounidense en el país.
Cuando se le preguntó cómo pensaba Estados Unidos gobernar Venezuela, Rubio no expuso un plan para una autoridad de ocupación estadounidense, como la que el gobierno de George Bush instauró en Bagdad durante la guerra de Irak, sino que habló de coaccionar a un gobierno provisional venezolano a realizar cambios políticos.
En un intercambio airado de opiniones en el programa Meet the Press de la NBC, Rubio se quejó de que la gente se estuviera “obsesionando” con la declaración de Trump de que el gobierno estadounidense manejaría Venezuela. “No es manejar”, dijo. “Es manejar la política, la política con respecto a esto”.
En una entrevista anterior con el programa Face the Nation de CBS News, Rubio dijo que la gran fuerza naval estadounidense acumulada en el mar Caribe frente a Venezuela permanecerá “hasta que veamos cambios, no solo para promover el interés nacional de Estados Unidos, que es el número 1, sino también que conduzcan a un futuro mejor para el pueblo de Venezuela”.











