Ciudad Juárez.- Los Bravos de Juárez no tuvieron suficiente fuerza, ni ideas, a la ofensiva para hacerle frente a los Diablos Rojos del Toluca y tuvieron un amargo debut en su primera Liguilla desde que están en Primera División, al perder la noche de este miércoles 2-1 en el partido de ida jugado sobre la cancha del Estadio Benito Juárez, que presentó casi un lleno total.
Ahora, el FC Juárez tiene en puerta la difícil misión de ir a Toluca este sábado y derrotar al actual campeón del futbol mexicano por dos goles de diferencia, si quiere avanzar a las semifinales.
El partido de vuelta está programado para dar inicio a las 6:05 pm (tiempo de Juárez) en el Estadio Nemesio Diez.
La afición todavía no se acomodaba bien en las butacas cuando al minuto 3 del primer tiempo Bravos cobró un tiro de esquina por la punta izquierda y apareció Jesús Murillo para rematar sobre el corazón del área con un fuerte cabezazo y vencer al portero y ex Bravo Hugo González por abajo.
A los 20 minutos de iniciado el encuentro, José Manríquez tuvo que abandonar el partido luego de haber lesionado solo. En su lugar gue enviado a la cancha Diego Ochoa.
Después del gol tempranero, y fieles al estilo del entrenador uruguayo Martín Varini, los Bravos replegaron filas, cedieron la iniciativa al rival y casi todo el resto de la primera parte se jugó en territorio del FC Juárez.
Esa estrategia provocó que por lo menos en dos ocasiones el portero Sebastián Jurado se pusiera el traje de héroe y evitara que su portería fuera vulnerada.
En los contragolpes que los Bravos generaron en los primeros 45 minutos, los atacantes cometieron muchas imprecisiones en el toque final, por lo que fueron escazas las opciones reales de gol.
Ricardinho tuvo una al 45+1, cuando recibió el balón dentro del área grande, pero su disparo se fue desviado.
A los 11 minutos de iniciada la segunda parte, en el cobro de una falta y tras una peinada, el balón pegó en el poste izquierdo de Jurado y fue a dar a la ubicación de Antonio Briseño, que nada más tuvo que empujarla de cabeza para empatar el partido.
Toluca era amo y dueño del partido y en una rápida descolgada llegó un centro por la derecha que Paulinho remató por abajo para mandar la de gajos al fondo de la red y poner arriba a los visitantes 2-1, ventaja que les permitirá jugar con más tranquilidad en su propio campo, pues incluso el empate en el marcador global los mete a las semifinales por mejor posición en la tabla.
Todavía al minuto 88, Jurado salvó a los Bravos de lo que ya se cantaba como el tercer gol de los Diablos, que hubiera sido una losa prácticamente imposible de quitarse de encima en el partido de vuelta.











