Ni las altas temperaturas que superan los 40 grados han frenado el sueño de parejas que acuden a los cruces internacionales para casarse ante un juez, en ceremonias breves pero significativas que captan la atención de quienes transitan hacia Estados Unidos.
Tal es el caso de Abraham Velázquez, originario de Chicago, quien tras dos años de relación acudió con su prometida Rubí, de Durango, hasta el puente Santa Fe para unir sus vidas en matrimonio.
Bajo el intenso sol del mediodía y con el bullicio de la línea internacional como testigo, la pareja protagonizó una emotiva ceremonia civil que fue celebrada incluso por automovilistas, quienes al ver la escena sonaron sus claxons y les desearon felicidad.
“Solo vamos a aguantar un poquito el sol, pero sí vale la pena. Ya teníamos planeado esto desde hace un mes y medio”, dijo sonriente el novio, mientras observaba con ternura a su esposa recién casada.
Abraham explicó que, aunque ninguno de los dos radica en esta frontera, recibieron la notificación de su cita para casarse apenas 72 horas antes, tras haber tramitado toda la documentación en El Paso, Texas.Una vez finalizada la ceremonia, la pareja —acompañada por la mamá de Rubí— celebró el momento en un restaurante de Ciudad Juárez, mientras aguardan el proceso migratorio que les permitirá comenzar su vida juntos en Estados Unidos.
Este tipo de bodas exprés en los cruces internacionales son cada vez más frecuentes en la región, especialmente entre parejas donde uno de los contrayentes es ciudadano estadounidense y el otro originario de México u otro país.











