Notre Dame, renace su majestuosidad

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París— Cinco años después de que un incendio catastrófico convirtiera la Catedral de Notre Dame en una estructura humeante, los periodistas dieron un primer vistazo al interior completamente restaurado de la obra maestra gótica durante la visita del presidente francés Emmanuel Macron. La transformación es absolutamente impresionante: la luz baila sobre la piedra brillante, los detalles dorados destellan de nuevo y la majestuosidad de este monumento emblemático renace.A partir del 8 de diciembre, los visitantes volverán a maravillarse con la mezcla de historia y maestría artística de la catedral.

La nave, antes oscurecida por el hollín y los escombros, ahora irradia un brillo celestial. Los visitantes ven ahora el verdadero color de las paredes de la catedral: una pálida piedra caliza luteciana –llamada así por “Lutecia”, el nombre romano de París– que brilla bajo la luz del Sol que se filtra a través de los vitrales restaurados. Los renovados tonos dorados realzan las imponentes columnas góticas y las bóvedas nervadas, y crean una atmósfera luminosa y reconfortante. Los restauradores dicen que es la primera vez en siglos que la piedra auténtica queda expuesta de esta manera.El suelo de mármol pulido con diseño de tablero de ajedrez –que reluce bajo los pies y es tan liso que parece que uno podría deslizarse sobre él– comunica con la reja dorada que divide el área del coro.En lo alto, candelabros incandescentes cuelgan majestuosamente de cada arco abovedado, extendidos de oeste a este, y arrojan una cálida luz dorada por toda la nave.El meticuloso proceso de restauración implicó la limpieza de más de 42 mil metros cuadrados (452 mil pies cuadrados) de piedra –una superficie equivalente a aproximadamente seis canchas de fútbol– en los que se utilizó una técnica innovadora: mondar con látex para eliminar siglos de suciedad sin causar daños.

Altar: el fuego fundido en la mano de CristoEl altar del presbiterio de la catedral lleva un símbolo conmovedor de la devastación del incendio. La Piedad, de Nicolas Coustou –que es parte del conjunto Vœu (Voto) de Luis XIII–, sobrevivió prácticamente ilesa, pero el plomo fundido del incendio se fusionó con la mano de Cristo. Los restauradores decidieron conservarlo así como un recordatorio de la tragedia.Alrededor del altar, el intrincado piso de marquetería, oculto desde hace mucho tiempo bajo capas de polvo, se reconstruyó a partir de fragmentos recuperados tras el incendio.Cerca de allí, la reluciente Cruz de la Gloria, que se hizo famosa por brillar literalmente entre las llamas, ha sido restaurada a todo su esplendor. Enmarcada por la radiante piedra clara de la nave, la cruz se erige como un símbolo central del renacimiento de la catedral.

Órgano: restauración complejaEl gran órgano, uno de los más grandes e icónicos de Francia, ha pasado por una minuciosa renovación. Aunque se salvó de las llamas, quedó cubierto de polvo de plomo. Sus 8 mil tubos –que varían en tamaño, desde el de un bolígrafo hasta más de 10 metros (33 pies) de altura– fueron desmontados, limpiados y afinados minuciosamente.Ahora, la grandeza del órgano es inconfundible.

Capillas: murales redescubiertosLas 29 capillas que rodean la nave y el coro rebosan de color y detalles que antes estaban opacados por la suciedad y el abandono. Los restauradores revelaron murales intrincados, estrellas doradas en los techos y diseños vibrantes creados originalmente bajo la dirección de Eugène Viollet-le-Duc. Cada capilla cuenta una historia única a través de sus diseños y temas.La Capilla de San Marcelo destaca como una obra maestra, y su mural de las reliquias del santo fue restaurado vívidamente. Los visitantes quedan cautivados por sus colores radiantes, que producen un efecto similar al de la Capilla Sixtina en Roma.

Crucero del transepto: reconstrucción bajo presiónEl crucero del transepto, donde la aguja original de la catedral se vino abajo, presentó uno de los mayores desafíos de la restauración. En lo alto, las bóvedas nuevas y elevadas de piedra caliza luteciana replican las originales medievales con una precisión notable.Los arqueólogos descubrieron un tesoro histórico debajo de este crucero: fragmentos del coro alto medieval de Notre Dame, enterrado entre los escombros.

Techo, aguja y medidas de seguridadEl techo recién restaurado dirige las miradas hacia el cielo, donde las técnicas de carpintería medieval se recrearon fielmente. Conocido como “el bosque”, el intrincado armazón de madera permanece oculto bajo la línea del techo, pero vistazos de las vigas revelan la precisión tanto de la artesanía antigua como de la moderna.En el exterior, la nueva aguja se eleva 96 metros (314 pies) y reproduce fielmente el diseño de Viollet-le-Duc, del siglo XIX.