Las empresas multinacionales a nivel mundial adquirirán un nuevo impuesto mínimo, así lo declaró la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), alrededor de 140 países acordaron dicho incremento a favor de países que tienen tasas más desfavorecidas.
El objetivo de la OCDE es que se actualicen las antiguas normas sobre fiscalidad transfronteriza para la era digital, y empresas como Apple y Google designen beneficios a países con bajos ingresos públicos como Irlanda; por ello la OCDE ya refina orientaciones finales para que los gobiernos tomen en cuenta los códigos y se prevenir futuros conflictos.
La guía de la OCDE explica el alcance de las empresas cubiertas, los pasos operativos y de transición. La Unión Europea implantó el impuesto mínimo en diciembre del año pasado en 27 naciones.
Sin embargo, se han encontrado trabas para reasignar el 25% de los beneficios de las mayores multinacionales del mundo para que tributen en los países donde están sus clientes, independientemente de su ubicación física.











