Las condiciones climatológicas durante la última campaña han provocado una reducción de la producción de vino en casi todos los mercados europeos, incluyendo España. Sin embargo, Francia y Portugal han visto cómo su producción ha crecido a pesar de la complicada situación, según los datos que publica Copa-Cogeca, la unión de las dos principales organizaciones agrarias que defienden los intereses de ganaderos y agricultores ante las autoridades europeas.
«La cosecha para vino durante 2023 muestra un declive continuado de la producción entre los principales países productores, España, Italia y Alemania», señalan desde la organización agraria. «Sin embargo, se ha visto un incremento en Francia y Portugal, que se colocan en la lista de los principales países productores el año».
En concreto, Francia, con un crecimiento del 1,47%, se sitúa ya en el primer puesto, con lo que desbanca a Italia, que tradicionalmente ocupa dicha posición. España se mantiene en el tercer lugar a pesar de la caída de producción.
En Portugal, el otro país con cifras positivas en comparación con la campaña anterior, el incremento ha sido del 8,6%. El país se sitúa en el quinto puesto, por detrás de Alemania, que ha perdido un 2,1% de producción «debido a la inflación y los altos costes de producción».
En cuanto a España, la caída ha sido del 14,42% respecto al año anterior, señala el informe. «Las duras condiciones climáticas, con un otoño, invierno y primavera secas y fuertes lluvias en la última parte de la primavera, las olas de calor en verano, los viñedos españoles sufrieron gravemente en términos de producción». Sin embargo, añade el texto, «debido a la baja humedad, las viñas estaban relativamente sanas y dieron uvas de alta calidad».











