De Parral a la pantalla grande: actrices llegan al cine nacional con película Laurita Garza

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De los escenarios teatrales de Parral a la pantalla grande. Esa fue la experiencia que recientemente vivieron las actrices Elena Gutiérrez Sáenz e Ivonne Carrasco Rodríguez, quienes formaron parte del elenco de la película mexicana Laurita Garza, una producción inspirada en la historia real que dio origen al conocido corrido del mismo nombre.

Ambas actrices fueron convocadas luego de que un productor las recomendara ante integrantes de la producción. El contacto surgió a partir de la búsqueda de talentos con experiencia escénica para interpretar a dos personajes de relevancia dentro de la historia.

Aunque la recomendación fue el primer acercamiento, ambas tuvieron que realizar un casting para obtener sus respectivos papeles. La respuesta llegó prácticamente de inmediato. Ivonne Carrasco Rodríguez fue seleccionada para interpretar a doña Rosa, madre de Laurita, mientras que Elena Gutiérrez Sáenz obtuvo el personaje de Olga Guerra, madre de Emilio Guerra, coprotagonista de la obra.

La producción buscaba actrices con trayectoria debido a la importancia de ambos personajes dentro de la trama, por lo que la preparación que ambas han construido principalmente en el teatro fue uno de los elementos que permitió su incorporación al proyecto.

Para Elena Gutiérrez Sáenz, quien cuenta con experiencia previa en cine, aunque en una producción realizada en México en 2016, el llamado representó la oportunidad de reencontrarse con una disciplina que, según explicó, tiene diferencias importantes con el escenario teatral.“Es muy diferente el teatro al cine”, explicó, al señalar que mientras en un escenario el actor se encuentra frente a un público y no existe posibilidad de detener una escena, en una producción cinematográfica existe la posibilidad de repetir una toma cuando algo no sale como estaba previsto.

Sin embargo, destacó que la preparación actoral adquirida durante años sobre los escenarios resulta fundamental al momento de enfrentarse a una cámara, particularmente porque el cine exige trabajar con las emociones, el lenguaje corporal y los pequeños detalles que pueden ser captados por el equipo de grabación.

En el caso de Ivonne, su personaje es doña Rosa, una mujer dedicada a la costura y de condición económica modesta, pero que hace todo lo posible para apoyar a su hija Laurita, incluso ayudándola con sus estudios.

La historia coloca a doña Rosa frente a una de las situaciones más dolorosas que puede enfrentar una madre: después de que su hija regresa al pueblo tras varios años de ausencia, ambas comienzan a convivir nuevamente, pero la tragedia termina por separarlas.

El personaje aparece en cinco escenas, siendo una de las más importantes la correspondiente al sepelio de Laurita. Para Ivonne, esa fue también la escena más complicada de todo el rodaje, debido a la carga emocional que implicaba representar el dolor de una madre que acaba de perder a su hija.

La actriz explicó que su experiencia en teatro le permitió recurrir a herramientas adquiridas en anteriores montajes, particularmente en aquellos donde ha tenido que representar el dolor y la angustia de madres que enfrentan la desaparición de sus hijos.

Recordó especialmente su participación en “Resandera”, una puesta en escena relacionada con el dolor de las madres buscadoras, experiencia que le permitió encontrar recursos para transmitir emociones como la angustia, la impotencia y la desesperación.

El resultado sorprendió incluso a algunos de sus compañeros de reparto, quienes, de acuerdo con la actriz, comenzaron a llorar al verla interpretar la escena.

“Uno se mete en la piel del personaje”, explicó, al señalar que durante la grabación logró concentrarse completamente en la historia y, una vez que el director indicó el corte, regresó a su personalidad habitual.

Por su parte, Elena interpretó a Olga Guerra, madre de Emilio Guerra y esposa de Roberto Guerra, un hacendado propietario de grandes extensiones de tierra.Su personaje pertenece a una familia económicamente poderosa dentro de la trama y mantiene una relación particularmente cercana con Emilio, a quien protege y considera su hijo consentido, en contraste con la relación que este mantiene con su padre.

La actriz destacó la experiencia de trabajar con él y explicó que la relación entre ambos personajes permitió construir escenas que, en varias ocasiones, pudieron resolverse en una o dos tomas debido a la conexión actoral que lograron establecer.

Además del trabajo frente a las cámaras, ambas parralenses resaltaron la convivencia con actores y personal de producción que llegaron desde diferentes puntos del país.

Entre ellos mencionaron a Brisa Carrillo, actriz conocida por su participación en televisión, y a Moisés Cárdenas, quien ha trabajado con reconocidos directores de cine y cuenta con una trayectoria importante en la industria.

Las artistas coincidieron en que una de las experiencias que más las sorprendió fue encontrarse con talentos que, pese a sus años de trayectoria, mantuvieron un trato sencillo y cercano con el resto del elenco.

El rodaje se desarrolló durante poco más de dos semanas en distintos puntos cercanos a Cuauhtémoc, principalmente en comunidades y escenarios naturales de la región. Las actrices se hospedaron en Anáhuac y participaron en filmaciones realizadas en San Andrés Riva Palacio, donde se recreó buena parte del entorno en el que se desarrolla la historia de Laurita.

En esa comunidad se utilizaron una antigua vivienda convertida en museo, la plaza, una iglesia, maizales y otros espacios para construir las diferentes escenas de la película.

Uno de los lugares utilizados para el rodaje fue precisamente un inmueble con valor histórico, relacionado con Francisco Villa y Luz Corral, lo que permitió que las actrices y el equipo cinematográfico también convivieran con habitantes de la región interesados en conocer detalles de la producción.

La participación de la población local también fue importante. Habitantes de San Andrés Riva Palacio colaboraron como extras en escenas como velorios, reuniones y actividades escolares. Incluso algunos niños de la comunidad participaron en escenas relacionadas con la escuela de Laurita.La producción cuidó también los detalles de cada uno de los ambientes. Mientras el velorio de Laurita fue grabado en una vivienda de características humildes, las escenas correspondientes a la familia Guerra fueron realizadas en una hacienda de mayores dimensiones y con una ambientación acorde con la posición económica de los personajes.

Otro de los escenarios utilizados fue un viñedo de la región, donde se grabó una fiesta relacionada con el pedimento de mano de uno de los personajes. La jornada se extendió hasta aproximadamente las 2:30 horas.

Las jornadas de trabajo comenzaban desde las primeras horas de la mañana y se prolongaban hasta la noche. Ambas actrices permanecieron aproximadamente cuatro días en el rodaje, aunque cada una tuvo horarios distintos de acuerdo con las escenas en las que participaba.Elena e Ivonne explicaron que una película no se graba necesariamente en el orden en que posteriormente será presentada al público. Las escenas se filman de acuerdo con la disponibilidad de actores, locaciones, vestuario y producción, para integrarlas durante el proceso de edición.

Por ahora, la película se encuentra en la etapa posterior al rodaje. Las actrices señalaron que todavía no existe una fecha definida para su estreno, debido a que primero deberán realizarse los procesos de edición, corrección y posteriormente la presentación ante plataformas y posibles distribuidores.

La producción, además, fue realizada con equipo cinematográfico de alta calidad, con cámaras utilizadas en proyectos destinados a plataformas de alcance internacional, lo que permitió a las participantes vivir una experiencia diferente a la que habían tenido hasta ahora sobre los escenarios.