«Estamos convencidos de que la FIFA tiene la obligación de honrar (con el otorgamiento de la sede en 2024) la memoria de quienes organizaron el primer mundial», dijo el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, en un acto en el predio de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en Ezeiza, a 20 km al ur de la capital.
Uruguay fue el primer campeón mundial, con victoria 4-2 frente a Argentina en la final en el entonces flamante estadio Centenario de Montevideo. Argentina es el último campeón, al vencer a Francia (empate 3-3 y 4-2 a penales) en la final de Catar-2022.
El proyecto llamado Mundial Centenario tendrá duros competidores para organizarlo en 2030. El mayor es la candidatura oficial de España-Portugal (con una invitación a Ucrania). En la carrera se han anotado también Marruecos, en solitario, y Arabia Saudita-Egipto-Grecia, aunque aún están en conversaciones.
Un dato desfavorable para los sudamericanos es que la próxima copa del mundo, la de 2026, se realizará también en América al ser elegidos Estados Unidos-México-Canadá.
En la edición de 2026, el número de participantes aumentará de 32 a 48, a partir de la fase de grupos.
«Es muy importante que vengan a jugar acá. Uruguay primer campeón del mundo, Argentina el último. Las confederaciones en el mundo crecieron» desde aquel Mundial, dijo Sebastián Bauzá, secretario nacional uruguayo del Deporte, ante decenas de directivos y exjugadores.











