Con el propósito de reducir el desperdicio de productos agrícolas y ofrecer nuevas oportunidades de comercialización, el Municipio implementó el uso de una ahumadora artesanal que permite deshidratar hortalizas para convertirlas en sazonadores.
Esta iniciativa beneficiará directamente a productores de la región, especialmente en comunidades rurales.
Enrique Reyes Córdova, director de Desarrollo Rural del Municipio, explicó que la idea surgió durante el Festival de las Hortalizas, evento en el que se detectó el alto desperdicio de calabacita y otras hortalizas que no lograban colocarse en el mercado.
“Decidimos buscar una forma de aprovechar estos productos y transformarlos en una opción comercial viable”, comentó.
El funcionario señaló que, con los recursos disponibles, se logró construir un modelo de deshidratador artesanal que fue entregado a la comunidad de Samalayuca, ahí, los productores podrán procesar sus hortalizas y darles valor agregado, mejorando sus ingresos y evitando pérdidas innecesarias.
Durante la pasada Feria de las Hortalizas, se llevó a cabo una demostración del funcionamiento de este equipo, lo cual despertó el interés de empresarios locales y de otras regiones del estado, como Ciudad Jiménez, donde existe experiencia en la deshidratación de tomate.
“Lo que llamó la atención de los visitantes fue el volumen de producción y el potencial para evitar el desperdicio; por ejemplo, antes de contar con esta alternativa, se perdían toneladas de calabacita cada año, simplemente porque no se comercializaban a tiempo”, subrayó Reyes Córdova.
La ahumadora artesanal permite transformar productos frescos en sazonadores que pueden almacenarse por largos periodos sin perder sus propiedades, lo que representa una alternativa útil en zonas donde el acceso a cadenas de distribución es limitado.
Además de Samalayuca, el Municipio analiza replicar este modelo en otras comunidades rurales con alto potencial agrícola.
El objetivo es impulsar microemprendimientos enfocados en la agroindustria artesanal y fortalecer la economía local a través de la innovación con recursos accesibles.
Reyes Córdova destacó que esta iniciativa no solo combate el desperdicio alimentario, sino que también promueve la autosuficiencia y el aprovechamiento integral de los cultivos. “Con proyectos como este, buscamos que el campo siga siendo productivo, pero también rentable”, concluyó.











