Regidoras y regidor manifestaron un posicionamiento este jueves en contra de los comentarios de la dirigente estatal del Partido Acción Nacional (PAN) Daniela Álvarez, al mencionar “no estamos mancos, no estamos mudos”, por lo que exigieron una disculpa pública.
Para manifestar su indignación se unieron las regidoras Dina Salgado, Patricia Mendoza, Karla Escalante y Sandra García, además del regidor Alejandro Acosta y Antonio Casas, presidente de la Unión de Sordos de Chihuahua.
“El día de hoy comparecemos frente un hecho grave que no puede normalizarse, las declaraciones realizadas por Daniela Álvarez, presidenta estatal del PAN, utilizando expresiones como no estamos mancos, no estamos mudos, constituye un discurso profundamente ofensivo y discriminatorio hacia las personas con discapacidad”, comentó la regidora Dina Salgado, coordinadora de la comisión de Personas Mayores y Derechos Humanos y Grupos Vulnerables.
“Se trata de violencia simbólica, se trata de reproducir estigmas que durante décadas han excluido invisibilizado y lastimado a miles de personas, no puedo ser indiferente ante expresiones que vulneran la habilidad humana y que contradicen los principios más elementales de igualdad, inclusión y respeto”, agregó.
Enfatizó que las personas con discapacidad no son menos, no son débiles, no son invisibles y no se va a permitir que desde la dirigencia de un partido político se utilice un lenguaje discriminatorio.
Mencionó que a la brevedad posible presentarán una denuncia y quejas correspondientes ante las instancias competentes, entre ellas la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.
“Así mismo exigimos, primero una disculpa pública, clara, directa y sin evasivas por parte de Daniela Álvarez; que la dirigente estatal del PAN junto con los integrantes del Comité Estatal y las personas que participaron y respaldaron esa rueda de prensa se sometan a cursos obligatorios de sensibilización en materia de derechos humanos, inclusión y discapacidad”; resaltó.
“Que el PAN asuma públicamente el compromiso de erradicar cualquier forma de violencia simbólica y cualquier discurso discriminatorio”, añadió.











