Padecen pilotos crisis silenciosa

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La presión económica derivada de la reestructuración de la aviación comercial en México, el cierre de aerolíneas, las pocas ofertas laborales y la pérdida de poder adquisitivo son algunos de los retos que enfrentan actualmente los pilotos comerciales en el País.

De acuerdo con especialistas, las tripulaciones aéreas en México enfrentan un panorama laboral cada vez más complejo, que genera un ambiente poco propicio para el desarrollo de nuevos pilotos y para aquellos profesionales en activo con años de experiencia.Paul Castelazo Rodríguez, presidente del Colegio de Pilotos Aviadores de México (CPAM), comentó que la industria aérea atraviesa por un periodo de reestructuración que comenzó con la pandemia y continuó con la salida del mercado de aerolíneas como Interjet, Aeromar y, recientemente, Magnicharters.Para los egresados de las escuelas de aviación comercial, dijo, esto ha convertido el ingreso a una aerolínea en una carrera de obstáculos, ante el excedente de pilotos experimentados, a quienes las compañías prefieren contratar para reducir tiempos y costos de capacitación.

«Eso genera que los pilotos con experiencia puedan obtener un trabajo de manera más fácil, dejando segregados desafortunadamente a los recién egresados. Las empresas prefieren al piloto con experiencia porque es más fácil engancharlo al ritmo de trabajo», explicó.Como muestra de la saturación laboral, recordó que en convocatorias recientes de aerolíneas principales como Aeroméxico se han registrado hasta 600 aspirantes para un número limitado de plazas.»De acuerdo con estimaciones de fabricantes de aviones como Airbus y Boeing en América Latina se van a requerir 650 mil pilotos de 2042 a 2047, y no vemos oportunidades laborales para todos ellos», enfatizó.José Suárez, vocero de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA), coincidió en que las oportunidades laborales para las nuevas generaciones de pilotos son cada vez más limitadas.Recordó que entre 2016 y 2024, aproximadamente 3 mil 802 pilotos acreditaron el Examen General de Egreso. Sin embargo, en ese mismo periodo el crecimiento neto de plazas en aerolíneas comerciales mexicanas fue de sólo 806 puestos.Esto significa que por cada nueva plaza en una aerolínea comercial hubo 4.7 pilotos que acreditaron el examen, por lo que alrededor de 20 por ciento de los egresados logró colocarse en una línea aérea comercial, apuntó.»El resto debe buscar espacio en aviación ejecutiva, migrar al extranjero o quedar desempleado», sentenció.En contraste, para las tripulaciones en activo el principal reto es el manejo de la fatiga ante las extensas jornadas de trabajo, señaló Castelazo.Comentó que, aunque la Ley Federal del Trabajo contempla un capítulo especial para las tripulaciones aéreas, la falta de un tope claro para la jornada semanal abre la puerta a sobrecargas laborales.»Análisis del CPAM han detectado casos de pilotos que acumulan hasta 53 horas de jornada en solo seis días, superando el límite general de 48 horas semanales», refirió.Señaló que, aunque la ley establece límites de 90 horas de vuelo en 30 días consecutivos y de 30 horas en siete días, no fija un tope semanal de jornada, lo que, a su juicio, permite que las empresas operen con menos pilotos y mayores cargas de trabajo.Aunque las tripulaciones cumplen con los descansos mínimos entre pernoctas, indicó, la acumulación de jornadas dificulta una adecuada gestión de la fatiga, con implicaciones para la seguridad operacional.A estas presiones se suma la concentración del mercado. Suárez alertó que el eventual holding que buscan crear Viva y Volaris podría presionar a la baja los salarios y reducir las posibilidades de movilidad laboral.Castelazo anticipó que un escenario de concentración en el mercado podría derivar en reducciones salariales de hasta 8.45 por ciento.Además, Suárez recordó que en las aerolíneas con contratación de ASPA aún persiste un rezago de 11 por ciento en los salarios respecto de las condiciones previas a los convenios de apoyo firmados durante la pandemia.»Cuando un solo operador o grupo pasa a dominar una porción dominante del mercado, adquiere la capacidad de fijar de forma unilateral condiciones laborales y salariales, lo que limita la movilidad de las tripulaciones», advirtió Suárez.De concretarse la operación, dijo, los pilotos tendrían menos alternativas para cambiar de empresa, lo que reduciría la competencia por talento y las posibilidades de buscar mejores condiciones laborales.Asimismo, agregó que los pilotos que operan la familia Airbus A320 perderían una alternativa inmediata para cambiar de empresa.»La pregunta sería ¿Cuántos pilotos pueden incorporarse a operar un Airbus de transporte público regular? Especializarse para pilotar otro tipo de aeronave puede llevarle ocho meses a un piloto, además del costo del proceso de transición», puntualizó.