Torre Centinela fue diseñada para soportar calor extremo y sismos

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La ingeniería de la Torre Centinela contempló desde su diseño las condiciones particulares de Ciudad Juárez, tanto por las temperaturas extremas que se registran en la frontera como por la actividad sísmica que se ha presentado en los últimos años, explicó Adrián Eduardo Lui Chavira, subsecretario de Plataforma Centinela.

El funcionario, quien es ingeniero electromecánico, señaló que antes de iniciar la construcción se realizaron diversos estudios y cálculos de ingeniería para determinar las características que debería tener el inmueble y garantizar condiciones adecuadas de operación y confort para el personal que laborará en sus instalaciones.

Uno de los análisis estuvo relacionado con la incidencia y reflectancia solar. Para ello, se contó con el apoyo de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), cuyos especialistas estudiaron la posición de la torre y el comportamiento de la entrada y salida del Sol durante diferentes épocas del año.

De acuerdo con Lui Chavira, este análisis permitió determinar que los cristales de la fachada no generarían problemas de reflectancia hacia la zona circundante, por lo que el diseño fue aprobado.

La propia fachada de la torre fue diseñada para responder a las condiciones climáticas de la ciudad. El inmueble cuenta con un sistema de doble cristal, entre cuyos paneles existe un espacio de vacío que dificulta la transferencia de calor hacia el interior o exterior del edificio.

Esta característica, explicó, se combina con el cálculo de las cargas térmicas y con la capacidad de los sistemas de climatización, con el objetivo de mantener condiciones adecuadas al interior tanto durante las temporadas de calor extremo como en los periodos de bajas temperaturas.

“Estamos asegurando que la cantidad de climas que tenemos, el suministro de energía suficiente y el tipo de fachada que tenemos están en combinación para tener un éxito en el tema del confort adentro de la torre”, explicó.

Dos kilómetros de infraestructura eléctrica subterránea

Otro de los aspectos considerados durante la construcción fue el suministro de energía eléctrica.

El subsecretario explicó que en la zona donde se construyó la Torre Centinela no existía infraestructura suficiente para proporcionar la energía requerida por el inmueble, por lo que fue necesario desarrollar una obra adicional en coordinación con la Comisión Federal de Electricidad.

Como parte del proyecto se construyó una infraestructura eléctrica de aproximadamente dos kilómetros de longitud, completamente subterránea, desde la subestación más cercana, ubicada en el sector de El Chamizal, hasta la torre.

La infraestructura fue posteriormente entregada a la CFE, por lo que, además de atender las necesidades de la Torre Centinela, representa una obra que queda incorporada a la red eléctrica de la ciudad. “Parte del producto incluía la energización de la torre”, explicó Lui Chavira, al señalar que la obra contempló desde el inicio los trabajos necesarios para garantizar el suministro eléctrico del inmueble.

Cimentación de más de 50 pilotes

La ingeniería estructural también consideró el comportamiento sísmico de Ciudad Juárez. El funcionario estatal señaló que, aunque tradicionalmente la ciudad no se ha asociado con una actividad sísmica elevada, en los últimos años se ha tomado en cuenta esta condición dentro de los proyectos de infraestructura, debido a que algunos movimientos registrados en la región han llegado a sentirse en la frontera.

En el caso de la Torre Centinela, explicó, el inmueble fue diseñado bajo parámetros que permitirían incluso su funcionamiento en una zona de mayor actividad sísmica como la Ciudad de México.

Para lograrlo, la torre cuenta con una cimentación profunda compuesta por más de 50 pilotes enterrados aproximadamente a 27 metros de profundidad, con diámetros de hasta 1.80 metros.

“Puede estar en Ciudad de México sin problema con los tipos de sismos que se encuentran allá”, aseguró el funcionario al explicar los criterios utilizados para el diseño estructural.

Los cálculos de estructuras, tuberías, fachada, ingeniería civil y arquitectura forman parte del archivo histórico de la construcción, por lo que, indicó, es posible consultar posteriormente las especificaciones técnicas utilizadas para determinar la resistencia y características del inmueble.

Albergará a unas 620 personas

La Torre Centinela fue proyectada para concentrar la operación de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado y sus distintas áreas.

De acuerdo con el subsecretario, se estima que alrededor de 620 personas trabajarán de manera permanente en el inmueble, incluyendo personal operativo, administrativo y de limpieza.

La torre está pensada como sede de la Secretaría en su conjunto e incluye las 17 subsecretarías, además de las áreas operativas y los cuatro centros de mando.

En estos últimos se contempla la participación de aproximadamente 70 analistas por piso, como parte de la estructura operativa del complejo.

El edificio cuenta con 20 pisos, un sótano y un helipuerto, y alcanza una altura aproximada de 115 metros.

El subsecretario Lui Chavira señaló que actualmente existen otros proyectos inmobiliarios en Ciudad Juárez que podrían superar ligeramente esta altura, por lo que la condición de la torre como el edificio más alto de la ciudad puede variar conforme avancen las nuevas construcciones.

La dimensión y características de la Torre Centinela, añadió, fueron determinadas a partir de estudios que comenzaron aproximadamente cuatro años antes de la conclusión del proyecto, cuando se realizaron los cálculos de ingeniería y los análisis necesarios para definir su estructura, fachada, climatización y suministro de energía.