Se manifiestan en Ceuta ante la crisis migratoria en España

5 thumbnail

Los residentes de Ceuta, el enclave español en el norte de África, salieron a la calle hoy para protestar por la gestión de Madrid frente a la crisis migratoria en la frontera en julio, cuando al menos 72 mil personas cruzaron desde Marruecos.

Miles de personas marcharon por las calles de la ciudad, de unos 80 mil habitantes, en una protesta que coincidió con la celebración anual del Día de Ceuta.En una pancarta se leía: «SOS. Europa, sálvanos de nuestro Gobierno traidor», mientras que algunos exigían que las autoridades «expulsen a los invasores» y otros pedían la dimisión del Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al mismo tiempo que había manifestaciones en otras ciudades de España, como Madrid, Barcelona y Bilbao.Casi cinco semanas después de la oleada migratoria, más de 10 mil migrantes, entre ellos menores no acompañados, siguen varados en campamentos improvisados o dispersos por las calles y playas del enclave, según las autoridades de Ceuta.

Su presencia ha desencadenado protestas casi diarias de los vecinos contra la gestión de la crisis por parte del Gobierno español, en las que los manifestantes reclaman que los migrantes sean devueltos a sus países de origen o redistribuidos por España.»La sensación que tiene la gente de Ceuta, fundamentalmente que se ha actuado mal, tarde y encima que una dejación total de las funciones por un Gobierno», dijo Alejandro Hernández, un profesor de 37 años.Las recientes protestas se han caracterizado por ataques esporádicos contra un campamento improvisado de migrantes en la playa de El Trampolín y por detenciones de ciudadanos marroquíes que lanzaron piedras y botellas contra patrullas del ejército.Las protestas de hoy en toda España fueron convocadas por la Federación de Municipios de España (FEMP), dominada por el principal partido de la oposición, el conservador Partido Popular (PP).Las negociaciones entre el Gobierno local y el central sobre cómo gestionar la crisis se encuentran en un punto muerto, y el PP -que gobierna en la mayoría de las comunidades autónomas, algunas de ellas en coalición con el partido de extrema derecha Vox- exige que se expulse a todos los migrantes que quedan, incluidos los menores.El Gobierno ha aumentado la capacidad de los centros de acogida temporal de unas 500 a más de 3 mil 400 plazas, y ha desplegado más de mil 600 agentes de policía.Sin embargo, las organizaciones locales y los líderes políticos dicen que esto sigue siendo mucho menos de lo necesario para garantizar la seguridad tanto de los ciudadanos como de los migrantes.