Con el objetivo de ampliar la atención psicológica, legal, social y médica que reciben las personas en contexto de movilidad, las asociaciones Derechos Humanos Integrales en Acción (DHIA) y el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) firmaron un convenio de colaboración con el Fondo Fronterizo de Asistencia a Refugiados, mediante el cual cada organización recibirá un apoyo de 10 mil dólares para fortalecer sus programas de acompañamiento en Ciudad Juárez.
La directora de DHIA, Blanca Navarrete, informó que este respaldo económico fue posible gracias al trabajo conjunto de la Diócesis de El Paso y Hope Border Institute, instituciones que desde hace varios años impulsan acciones para atender las necesidades de la población migrante en la región fronteriza.
Explicó que el Fondo Fronterizo de Asistencia a Refugiados opera desde 2019 y, desde entonces, ha permitido financiar diversos proyectos dirigidos a personas en situación de movilidad.
Recordó que ese mismo año DHIA comenzó a recibir apoyo para brindar atención médica directa a migrantes que enfrentaban dificultades para acceder a servicios de salud.
Navarrete recordó que en 2020, durante la pandemia por COVID-19, el fondo destinó recursos para atender a más de 80 mujeres embarazadas que no podían recibir atención en el Hospital de la Mujer, luego de que este fuera reconvertido para atender pacientes con coronavirus.
Detalló que los apoyos permitieron cubrir consultas prenatales de bajo costo y, tras el nacimiento de los bebés, proporcionar pañales, insumos básicos y artículos necesarios para el cuidado tanto de las madres como de los recién nacidos, adaptando los recursos a las necesidades más urgentes de la población migrante.
La directora de DHIA señaló que, en esta nueva etapa, ambas organizaciones recibirán 10 mil dólares. En el caso del Servicio Jesuita a Refugiados, los recursos serán destinados al desarrollo de un proyecto de acompañamiento psicológico y psicosocial para personas en contexto de movilidad.
Por su parte, DHIA utilizará el financiamiento para fortalecer la atención a personas migrantes que han sido víctimas de delitos durante su tránsito por México, ofreciendo acompañamiento integral que contribuya a su recuperación y acceso a la justicia.
Blanca Navarrete explicó que, aunque ambas organizaciones trabajan con población migrante, cada una desarrolla estrategias distintas de atención; mientras el Servicio Jesuita a Refugiados brindará atención psicológica y psicosocial de manera individual y colectiva, DHIA ofrecerá acompañamiento psicosocial, asesoría legal y apoyo médico para sobrevivientes de distintos tipos de violencia.
La firma de los convenios contó con la participación de representantes del Servicio Jesuita a Refugiados, Derechos Humanos Integrales en Acción, Hope Border Institute y del obispo de El Paso, Texas, Mark Seitz, quienes refrendaron su compromiso de continuar impulsando acciones coordinadas para proteger los derechos y mejorar las condiciones de vida de las personas migrantes que llegan a la frontera norte de México.











