Los pobladores de San Francisco de Conchos y comunidades aledañas mantienen guardias en la zona de La Boquilla para evitar que se extraigan 15 millones de metros cúbicos solicitados por Camargo, ya que denuncian que en la ribera del río existen muchas tomas de agua ilegales que podrían aprovecharse de esta situación.
La presidenta de San Francisco de Conchos, Norma Pavía Manríquez, y el presidente seccional de La Boquilla, Javier Valtierrez, han liderado las acciones legales en contra de la extracción, y hasta la fecha se han interpuesto tres amparos, los cuales aún esperan resolución.
Se tiene previsto que hoy, 3 de marzo, se abra la toma baja para permitir que empiece a fluir el agua que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) aprobó para el uso público urbano de la ciudad de Camargo.
Alonso Montañez, integrante de la asociación civil Defensores del Río Conchos, advirtió que debido a la evaporación y las filtraciones en la presa, se pierden 4 millones de metros cúbicos de agua, lo que sumado a los 15 millones de metros cúbicos solicitados, da un total de 19 millones de metros cúbicos. Esto podría dejar a la presa sin agua y fuera de operación, ya que se estima que actualmente solo hay 10 millones de metros cúbicos debido al azolve.
Hace un mes, en el módulo agrícola de Camargo, autoridades locales como Genaro Solís, director de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JCAS), y activistas en defensa del agua, se reunieron para analizar la situación y acordaron que no era necesario abrir la presa, ya que las filtraciones eran suficientes para cubrir el abasto urbano de Camargo. Sin embargo, la JCAS y JMAS Camargo solicitaron a Conagua los 15 millones de metros cúbicos para este propósito.
Los inconformes han realizado mediciones y aseguran que los 70 mil habitantes de la región, que abarca desde San Francisco de Conchos hasta La Cruz, solo requieren 5 hectómetros para el abasto, lo que puede ser cubierto con las filtraciones, sin necesidad de abrir la toma baja.
Alonso Montañez señaló que existe un plan encubierto para utilizar el agua para riego de nogales, lo que impediría que llegue a las galerías filtrantes de Camargo. Además, indicó que las extracciones ilegales en bordos y represas están afectando el flujo del agua hacia Camargo, y urgió la intervención de una dependencia de seguridad federal para resguardar el cauce del río.El cuerpo de agua de La Boquilla ha perdido medio metro de altura, lo que representa una significativa pérdida de recursos hídricos. Los pobladores afirman que esta situación pone en riesgo la economía, la salud, los ecosistemas y hasta la vida de la región.
Finalmente, los manifestantes advirtieron que las guardias seguirán, ya que están decididos a impedir la extracción de agua de La Boquilla, cuya periodo de extracción va del 3 de marzo al 30 de septiembre.











